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Insomnio y sueño

Tapa de la guía Insomnio y sueño

CAPÍTULO 1

Dormir: una necesidad, no un lujo

Dormir bien es tan importante como comer o respirar. Durante el sueño, el cuerpo se repara, el cerebro ordena los recuerdos y las emociones se equilibran.

La mayoría de los adultos necesita entre 7 y 9 horas de sueño. Dormir poco de forma sostenida afecta el ánimo, la memoria, el peso, el corazón y las defensas.

¿Qué es el insomnio?

Es la dificultad para conciliar el sueño, para mantenerlo o para volver a dormirse, o el despertar demasiado temprano, con sensación de no haber descansado, y con consecuencias durante el día.

Casi todos pasamos alguna noche mala. Se habla de insomnio cuando ocurre al menos tres noches por semana durante un mes o más.

Es el problema de salud mental más frecuente. No estás solo, y tiene muy buenas soluciones.

CAPÍTULO 2

Cómo se manifiesta

Durante la noche

• Tardar más de 30 minutos en dormirte.

• Despertarte varias veces y costarte volver a dormir.

• Despertarte muy temprano, sin poder retomar el sueño.

• Dar vueltas en la cama con la mente acelerada.

Durante el día

• Cansancio, somnolencia y falta de energía.

• Irritabilidad, ánimo bajo o ansiedad.

• Problemas de concentración y memoria.

• Dolores de cabeza o tensión.

• Más errores y accidentes.

El círculo del insomnio

Dormir mal → preocuparse por no dormir → más alerta → dormir peor.

Con el tiempo, la cama se asocia con la preocupación y el desvelo. Para recuperar el sueño hay que romper esa asociación.

CAPÍTULO 3

Por qué cuesta dormir

Causas frecuentes

• Estrés y preocupaciones: trabajo, plata, familia.

• Ansiedad y depresión.

• Hábitos: horarios irregulares, siestas largas, pantallas de noche.

• Cafeína, mate, energizantes, alcohol y tabaco.

• Comidas pesadas o cena tardía.

• Ambiente: ruido, luz, calor o colchón incómodo.

• Dolor, enfermedades y algunos medicamentos.

• Cambios hormonales: menopausia, embarazo.

Cuestiones del sueño que necesitan evaluación

• Apnea del sueño: ronquidos fuertes, pausas respiratorias y cansancio diurno.

• Piernas inquietas.

Factores que la mantienen

Quedarse mucho tiempo en la cama, mirar el reloj, compensar con siestas y tratar de "forzar" el sueño.

Dormir no se puede forzar. Se puede favorecer.

CAPÍTULO 4

Higiene del sueño: lo básico

Son hábitos simples que preparan al cuerpo para dormir.

Horarios

• Acuéstate y levántate a la misma hora, también los fines de semana.

• Evita siestas largas (máximo 20 a 30 minutos, antes de las 16).

Hábitos diurnos

• Toma luz natural por la mañana.

• Haz actividad física regular, lejos del horario de dormir.

• Corta el café y el mate después de las 15 o 16 horas.

Por la noche

• Cena liviana, 2 o 3 horas antes de acostarte.

• Evita el alcohol: da sueño, pero fragmenta el descanso.

• Apaga pantallas una hora antes.

• Baja las luces y la temperatura.

Dormitorio

Oscuro, silencioso, fresco y cómodo. Usa la cama solo para dormir y para la intimidad.

No necesitas cumplir todo. Empieza por 2 o 3 cambios y sostenlos.

CAPÍTULO 5

Qué hacer cuando no puedes dormir

Si pasan 20 a 30 minutos y no te duermes

• No mires el reloj. Genera presión.

• Levántate y ve a otro lugar con luz tenue.

• Haz algo tranquilo: leer algo liviano, escuchar música suave, estirarte.

• Vuelve a la cama solo cuando sientas sueño.

Técnicas para calmar el cuerpo

• Respiración 4-6: inhala 4 segundos, exhala 6 u 8.

• Relajación muscular progresiva: tensar y soltar cada grupo muscular, de los pies a la cara.

• Escaneo corporal: recorrer el cuerpo con la atención, sin juzgar.

Para la mente acelerada

• Anota en un cuaderno, antes de acostarte, las preocupaciones y lo que harás mañana.

• Imagina un lugar tranquilo con todos los detalles.

La actitud clave es dejar de intentar dormir y permitir que el sueño venga. Descansar ya es reparador.

CAPÍTULO 6

Pensamientos y miedos sobre el sueño

Muchas personas con insomnio desarrollan miedo a la noche.

Pensamientos que lo empeoran

• "Si no duermo, mañana será un desastre."

• "Necesito dormir 8 horas sí o sí."

• "Nunca más voy a dormir bien."

Cómo cambiarlos

• "Una mala noche no arruina el día." El cuerpo tolera bien una noche corta.

• "El cuerpo sabe dormir." Tarde o temprano el sueño llega.

• "Descansar tranquilo también repara."

• "Puedo funcionar con menos sueño de lo que temo."

Evita

• Mirar el celular o el reloj en la cama.

• Cancelar todo después de una mala noche.

• Compensar con muchas horas en la cama.

Cuanta menos importancia le des al insomnio, más rápido se va.

CAPÍTULO 7

Ansiedad, estrés y sueño

El cerebro en alerta

La ansiedad mantiene al cuerpo activado, justo lo contrario de lo que necesitas para dormir.

Un "ritual de descarga" a la noche

• Hora de las preocupaciones: reserva 15 minutos por la tarde para anotar todo lo que te preocupa y un posible paso para cada cosa.

• Rutina de desconexión: 30 a 60 minutos de actividades tranquilas antes de dormir.

• Ducha tibia, infusiones sin cafeína, lectura liviana.

Estrategias para el estrés diario

• Pausas cortas durante el día.

• Actividad física regular.

• Poner límites a la hora de trabajar, sobre todo con el celular.

Cuidado con las "ayudas" rápidas

El alcohol y los somníferos usados de forma habitual, sin control médico, empeoran el sueño a largo plazo y generan dependencia.

Un sueño de calidad se construye a lo largo del día, no solo en la noche.

CAPÍTULO 8

Mitos sobre el sueño

"Hay que dormir 8 horas exactas"

Las necesidades varían: entre 7 y 9 horas para la mayoría. Lo importante es cómo te sientes durante el día.

"El alcohol ayuda a dormir"

Facilita quedarse dormido, pero fragmenta el sueño y empeora el descanso.

"Puedo recuperar el sueño el fin de semana"

Ayuda un poco, pero desordena el reloj interno. Es mejor mantener horarios regulares.

"Las pastillas son la solución"

Sirven a corto plazo y bajo control médico. A largo plazo, la terapia para el insomnio es más eficaz y segura.

"Roncar es normal"

Los ronquidos fuertes con pausas respiratorias pueden indicar apnea del sueño y requieren consulta.

"Mirar series me relaja"

Las pantallas activan el cerebro y la luz retrasa el sueño.

Entender el sueño te saca del miedo y te devuelve el control.

CAPÍTULO 9

Plan de 2 semanas para dormir mejor

Semana 1: ordenar

• Fija la hora de levantarte, todos los días.

• Quita pantallas una hora antes.

• Elimina café y mate después de las 15 horas.

• Sal a caminar a la luz del día.

Semana 2: afinar

• Fija la hora de acostarte, según tu hora de levantarte.

• Haz tu ritual nocturno de descarga y relajación.

• Usa la cama solo para dormir.

• Si no te duermes en 20-30 minutos, levántate y vuelve cuando tengas sueño.

Registro

Anota cada mañana: a qué hora te acostaste, cuánto tardaste en dormirte, cuántas veces te despertaste y cómo te sentiste.

Paciencia

Los cambios llevan entre 2 y 4 semanas. Los primeros días pueden ser difíciles; no abandones.

La mejor receta es la constancia: sueño regular, rutina y calma.

CAPÍTULO 10

Cuándo consultar

Consulta a un médico o a un especialista del sueño si:

• Tienes dificultad para dormir al menos tres noches por semana, durante más de un mes.

• Te sientes con sueño o cansancio durante el día, aun después de dormir.

• Roncas fuerte, tienes pausas respiratorias o te despiertas ahogado.

• Sientes inquietud en las piernas por las noches.

• El insomnio se acompaña de tristeza profunda, ansiedad intensa o ideas de no querer vivir.

• Usas alcohol o somníferos para dormir.

Tratamiento

La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es el tratamiento de primera elección y logra resultados duraderos. A veces se suma medicación, siempre bajo supervisión médica.

Si estás en una crisis

Si tienes pensamientos de hacerte daño, pide ayuda de inmediato. En Argentina: 107 (emergencias médicas), 911 y la línea 135 (asistencia al suicida en CABA y Gran Buenos Aires).

Dormir bien es posible. Con ayuda y constancia, la noche vuelve a ser un lugar de descanso.

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