Diego Raskin
Este libro es, ante todo, un guion para escuchar. La primera práctica es dejarlo listo para esta noche.
1. Graba el guion completo del capítulo 2 con tu propia voz: Baja, cálida y pausada, aproximadamente a la mitad de la velocidad de una conversación. Respeta las pausas marcadas.
2. Deja la habitación oscura, fresca y silenciosa, y el audio a volumen bajo junto a la cama.
3. Escúchalo acostado, a la misma hora cada noche.
Si te duermes antes de que termine, no pasa nada: Para eso está.
Guion para grabar — Diego Raskin Indicaciones de grabación Duración final del audio: 30 a 40 minutos. Voz: Baja, cálida, redondeada, casi
susurrada, siempre en el mismo tono, sin sorpresas ni subidas de volumen. Ritmo: Muy lento. Hablar aproximadamente a la mitad de la velocidad de una conversación. Cada (pausa corta) equivale a 3 segundos; cada (pausa) a 5 segundos; cada (pausa larga) a 10 segundos. Consejos para una grabación profesional: Graba en una habitación silenciosa, con cortinas o mantas que absorban el eco. Acerca el micrófono a unos 10 o 15 centímetros y habla ligeramente de lado para evitar los golpes de aire. Respira tranquilo mientras grabas: Tu propia calma se transmite en la voz. Baja el ritmo conforme avanza el guion: La última parte debe ser casi un murmullo. Agrega, si quieres, música instrumental suave o sonido de lluvia/olas a muy bajo volumen, sin letra y sin cambios bruscos. Aplica un fundido de salida de 60 segundos al final. Importante: Este audio no tiene una cuenta final para despertar. Está pensado para que la persona se duerma. No debe escucharse
mientras se conduce ni en ninguna situación que exija atención. Parte 1: Bienvenida y preparación (2 minutos) Bienvenido. (pausa) Este momento es para ti. (pausa) Ya no hay nada que resolver, nada que demostrar y nada que hacer. (pausa) Tu única tarea ahora es descansar. (pausa larga) Acómodate en tu cama, de la manera que más te guste. (pausa) Busca la postura donde tu cuerpo se sienta más cómodo y más tranquilo. (pausa) Deja que las sábanas, la almohada y el colchón sostengan todo tu peso. (pausa) Y mientras escuchas mi voz, no necesitas esforzarte en entender cada palabra. (pausa) Tu mente puede escuchar, y también puede vagar. (pausa) Y está bien, porque tu parte más profunda sabe exactamente cómo dormir. (pausa larga) Parte 2: Respiración que invita al sueño (4 minutos) Lleva la atención a tu respiración, sin cambiarla todavía. (pausa) Solo observa cómo entra el aire, y cómo sale. (pausa larga) Ahora, inhala suavemente por la nariz, contando mentalmente
hasta cuatro. (pausa corta) Uno... dos... tres... cuatro. (pausa corta) Y exhala lentamente, soltando el aire por la boca, contando hasta seis. (pausa corta) Uno... dos... tres... cuatro... cinco... seis. (pausa) Otra vez. Inhala... (pausa corta) y exhala, dejando salir todo el cansancio del día. (pausa) Inhala el aire fresco... (pausa corta) y exhala, soltando cualquier tensión. (pausa) Con cada exhalación, tu cuerpo se vuelve un poco más pesado. (pausa) Con cada exhalación, tu mente se vuelve un poco más lenta. (pausa) Y no hace falta contar más: Deja que tu respiración encuentre sola su ritmo, cada vez más lento, cada vez más suave. (pausa larga) Cada vez que exhales, di para ti, en silencio, la palabra "suelto". (pausa) Inhala... y exhala: Suelto. (pausa) Inhala... y exhala: Suelto. (pausa larga) Parte 3: Relajación corporal profunda (8 minutos) Ahora voy a guiarte por todo tu cuerpo, y en cada lugar que mencione, tú simplemente dejarás que se afloje. (pausa) Lleva la atención a
tus pies. (pausa corta) Siente su peso. Siente cómo se hunden en la cama. (pausa) Tus dedos se aflojan, tus plantas se sueltan, tus talones descansan. (pausa) Una agradable sensación de calidez los envuelve. (pausa larga) Esa calidez sube por tus tobillos y tus pantorrillas. (pausa) Los músculos se sueltan, uno a uno, como cuerdas que se destensan. (pausa) Tus rodillas descansan. (pausa) Tus muslos se vuelven pesados, tan pesados que parece que el colchón te abraza. (pausa larga) La relajación llega a tus caderas y a tu zona lumbar. (pausa) Todo lo que cargaste hoy en la espalda se afloja, se derrite, se suelta. (pausa) Tu abdomen sube y baja suavemente, sin ningún esfuerzo. (pausa) Tu pecho se abre, tu respiración es amplia y tranquila. (pausa larga) Siente tus manos. (pausa corta) Tus dedos se aflojan, tus palmas descansan, tus brazos se vuelven pesados, muy pesados. (pausa) Tus hombros caen, se separan de tus oídos, descansando por completo. (pausa)
Todo el peso que cargaste hoy se apoya en la cama y se queda allí. (pausa larga) Tu cuello se afloja. (pausa) Tu mandíbula se suelta, tus dientes se separan suavemente, tu lengua descansa. (pausa) Tus mejillas se relajan. (pausa) El espacio entre tus cejas se despeja. (pausa) Tu frente se vuelve lisa, suave, serena. (pausa) Y tus ojos descansan, pesados, tranquilos, bajo tus párpados. (pausa larga) Ahora todo tu cuerpo está relajado, pesado y cálido. (pausa) Y esa relajación se vuelve más profunda con cada respiración. (pausa larga) Parte 4: La escalera del sueño (5 minutos) Imagina ahora que estás en lo alto de una escalera amplia y cómoda, de peldaños suaves, cubiertos por una alfombra espesa y silenciosa. (pausa) Al final de esa escalera hay una habitación tibia, en penumbra, donde te espera el descanso más profundo. (pausa) Voy a contar de veinte a uno. Con cada número, descenderás un escalón, y con cada escalón, tu cuerpo se sentirá más pesado, tu
mente más tranquila, y el sueño más cercano. (pausa) Veinte. (pausa corta) Das el primer paso. Diecinueve. (pausa corta) Cada paso es más suave que el anterior. Dieciocho. (pausa corta) Diecisiete. (pausa corta) Tu cuerpo se hunde en la cama. Dieciséis. (pausa corta) Quince. (pausa) Cada vez más relajado. Catorce. (pausa corta) Trece. (pausa corta) Los sonidos del exterior se vuelven lejanos, y no te molestan. Doce. (pausa corta) Once. (pausa) Diez. (pausa) Estás a mitad del camino, y tu relajación es profunda. (pausa) Nueve. (pausa corta) Ocho. (pausa corta) Tus pensamientos se vuelven lentos, como nubes que se alejan. Siete. (pausa) Seis. (pausa) Cada vez más abajo, cada vez más lejos del día. Cinco. (pausa) Cuatro. (pausa) Tu cuerpo es pesado, tibio, tranquilo. Tres. (pausa) Dos. (pausa) Uno. (pausa larga) Has llegado a la habitación del descanso. (pausa larga) Parte 5: El lugar de paz (5 minutos) En esta habitación hay una cama enorme, suave, con sábanas frescas y una manta
liviana y cálida. (pausa) La luz es tenue, dorada, apenas una brasa. (pausa) Una ventana entreabierta deja entrar el aire fresco de la noche y el sonido lejano de la lluvia, o del viento entre las hojas, o del mar. Tú eliges el sonido que más te calma. (pausa larga) Te acercas a la cama y te recuestas. (pausa) Sientes la suavidad del colchón, el peso agradable de la manta sobre ti. (pausa) Percibes un aroma suave, quizás lavanda, quizás madera tibia, quizás el perfume de la ropa limpia. (pausa) Todo en este lugar está hecho para que descanses. (pausa larga) Aquí estás completamente a salvo. (pausa) Aquí no hay urgencias, ni pendientes, ni preocupaciones. (pausa) Todo lo que tenía que resolverse hoy, ya se resolvió o puede esperar hasta mañana. (pausa) Esta noche, lo único importante eres tú y tu descanso.
(pausa larga) Parte 6: Sugestiones para un sueño profundo (5 minutos) En este estado de calma profunda, tu mente está abierta y receptiva a
todo lo que te hace bien. (pausa) Escucha estas palabras, y deja que se instalen con suavidad en tu interior. (pausa) Tu cuerpo sabe dormir. (pausa) Lo ha hecho desde que naciste. (pausa) No tienes que esforzarte, ni controlar nada. (pausa) El sueño llega solo, como llega la marea, de manera natural, tranquila y segura. (pausa larga) Cada vez que exhalas, te hundes un poco más en el descanso. (pausa) Tus párpados están tan pesados que no tienes ningún deseo de abrirlos. (pausa) Tus pensamientos se vuelven lentos, difusos, como imágenes de un sueño. (pausa larga) Si aparece un pensamiento, lo dejas pasar, como una hoja sobre un río tranquilo. (pausa) No necesitas seguirlo. (pausa) Simplemente fluye y se aleja. (pausa larga) Esta noche duermes profundamente. (pausa) Tu cuerpo se repara y se renueva mientras descansas. (pausa) Tu mente se ordena, se limpia, se serena. (pausa) Si te despiertas durante la noche, volverás a dormirte con
facilidad, solo con tomar una respiración lenta y repetir la palabra suelto. (pausa larga) Por la mañana despertarás a tu hora, de forma natural, sintiendo que descansaste, con el cuerpo liviano y la mente clara. (pausa) Y cada noche te resultará más fácil, más rápido, más agradable dormir. (pausa larga) Parte 7: Gratitud y soltar el día (3 minutos) Antes de que el sueño te lleve, agradece a tu cuerpo por todo lo que hizo hoy por ti. (pausa) Por cada paso, cada respiración, cada latido. (pausa larga) Agradece también a tu mente. (pausa) A pesar de las prisas y las dudas, hizo lo mejor que pudo. (pausa) Y ahora le permites descansar. (pausa larga) Si hubo algo difícil hoy, déjalo aquí, en esta habitación, sobre una mesa de madera junto a la cama. (pausa) Mañana, si quieres, podrás tomarlo de nuevo. Pero esta noche no lo necesitas. (pausa larga) Recuerda algo bueno de hoy, por pequeño que sea: Un gesto amable, un sabor, una luz, una sonrisa. (pausa) Deja que esa imagen te
acompañe al dormir. (pausa larga)
Parte 8: Descenso final hacia el sueño (4 minutos) Ahora el silencio se vuelve más suave. (pausa larga) Tu respiración es lenta, cálida y tranquila. (pausa) Cada vez más lenta. (pausa) Cada vez más serena. (pausa larga) Tu cuerpo ya no te pertenece del todo: Está flotando, ligero, sobre un mar tranquilo. (pausa) Las olas lo mecen despacio, de un lado a otro, de un lado a otro. (pausa larga) Todo es suave. (pausa) Todo es lento. (pausa) Todo es paz. (pausa larga) Tus pensamientos se disuelven, como la espuma en la arena. (pausa larga) Sueño... (pausa larga) tranquilo... (pausa larga) profundo... (pausa larga) Suelto... (pausa larga) suelto... (pausa larga) Y ahora, simplemente, dejas que el sueño te lleve. (pausa larga) Buenas noches. (pausa larga) Duerme bien. (pausa larga) (Fin del guion. Dejar 3 a 5 minutos de música o sonido ambiente suave con fundido de salida.) Versión corta de 10 minutos (opcional) Para noches en las que se
necesite algo más breve, graba por separado esta versión: Parte 1 abreviada → Parte 2 con diez respiraciones → Parte 3 solo desde los pies hasta los hombros y la cara → Parte 6 completa → Parte 8. Mantén las mismas palabras clave (suelto, pesado, tranquilo) para que el cerebro las reconozca como señales de sueño. Consejos para quien lo escucha 1. Escucha el audio todas las noches durante al menos dos semanas, a la misma hora. La repetición crea el reflejo condicionado del sueño. 2. Mantén la habitación oscura, fresca y silenciosa. Deja el teléfono en modo avión y con la pantalla boca abajo. 3. Usa un volumen bajo y, si es posible, un temporizador para apagar el audio. Los altavoces pequeños junto a la cama son más cómodos que los auriculares. 4. No te propongas "quedarte dormido": Solo escucha. Si te distraes, no pasa nada; tu mente seguirá recibiendo el mensaje. 5. Evita cafeína, alcohol y pantallas en las horas previas. Nota: Este audio es una herramienta de
relajación y bienestar. Si el insomnio persiste durante semanas, si hay ronquidos fuertes, pausas al respirar mientras duermes o somnolencia excesiva durante el día, consulta con un profesional de la salud.
Cómo usar este guion: Léelo o escúchalo en la cama, ya listo para dormir, con la luz baja. No hace falta seguir cada imagen con precisión: Si tu mente se distrae, vuelve sin reproche a la voz y a la respiración. Algunas noches el descenso será rápido y otras más lento; ambas sirven. Con la repetición, las primeras frases del guion se convierten por sí solas en señal de sueño.